Hugo Biolcati: los negocios del Halcón

lunes, 7 de septiembre de 2009

El ruralista más duro recibió cuantiosos subsidios del Gobierno K, factura $18 millones por año y tiene 2 aviones. A Hugo Luis Biolcati, el presidente de la Sociedad Rural y el más mediático y duro de los dirigentes de la Mesa de Enlace, le gusta que lo llamen “Hugo Luis”. Sabe que la suma de nombres le da un aura más elegante. Pero en Carlos Casares, el pueblo donde está su tambo La Dorita, a 300 kilómetros de la Rural, se niegan a decirle así. Los empleados del tambo se refieren a él y a su familia como “los ricos”.

Por Rodrigo Alegre

El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, uno de los principales referentes del campo en el enfrentamiento que mantiene el sector con el Gobierno, recibió en los últimos años importantes compensaciones económicas que otorga el Estado a la industria. Según un relevamiento elaborado por PERFIL en base al Boletín Oficial, el dirigente recibió 265.874 pesos en los últimos dieciocho meses, gracias a la producción de sus tambos Estancia La Dorita SA y El Broquel SA. Los dos establecimientos están en la localidad bonaerense de Carlos Casares y son los principales proveedores de Nestlé SA. Pero las cifras que suministra el Gobierno son aún más abultadas, ya que indican que en los últimos dos años y medio Biolcati percibió 656.923 pesos, sólo por la La Dorita.

Cualquiera sea el número que realmente reciben las empresas del presidente de la Sociedad Rural, la situación es llamativa si se considera que Biolcati adhiere al paro agropecuario por las deficiencias que afronta el sector, mientras sus firmas perciben dividendos del Estado, al que Biolcati no dudó en tildar de “predador”.

Según fuentes oficiales, de casi 10 mil tambos inscriptos, La Dorita y El Broquel están entre los primeros cien. Ambos elaboran un promedio de un millón de litros de leche por mes.

Los dos tambos de la familia adhirieron al régimen de compensaciones económicas que lanzó la Oficina de Control Comercial Agropecuaria (ONCCA) hace tres años para subsidiar al sector lácteo. El trámite para obtener los aportes no reintegrables no es sencillo. Las firmas suelen elevar informes acerca de los litros comprados a los tambos bajo un número específico otorgado por el organismo. Se fija un precio por el volumen negociado y la ONCAA deposita el dinero. Desde la Sociedad Rural, explicaron que “no existe ninguna contradicción” entre los negocios de Biolcati y su participación en el conflicto. “No son subsidios. Compensan a los tamberos con dinero que proviene de los mismos aportes del sector al Estado”, explicó un portavoz de la entidad.

Fuente: Perfil